Beneficios de consumir frutas y verduras ecológicas

Cada vez somos más los que le damos importancia a la procedencia de los productos que comemos. Y es que consumir frutas y verduras ecológicas conlleva unos beneficios que van más allá de la salud, ya que para conseguirlos se emplea un tipo de agricultura sostenible y equilibrada.

Las frutas y verduras ecológicas son todas aquellas que proceden de una agricultura también conocida como biológica u orgánica. Los tres términos están protegidos por la Unión Europea para designar aquellos productos en cuya composición no aparezcan sustancias tóxicas, químicos, transgénicos o que puedan afectar al alimento. De ahí que en España, cualquier alimento que contenga en su envoltorio el término Eco o Bio debe estar certificado por un organismo de control.

La decisión de consumir productos ecológicos o los mismos pero cultivados de forma tradicional es personal. Sin embargo, no está de más conocer las diferencias que existen entre ellos teniendo en cuenta el impacto ambiental, comercial, sociocultural o económico de la producción.

Para poder entenderlo mejor, primero veremos qué son las frutas y verduras ecológicas y en qué se diferencian de las tradicionales, junto a los beneficios que las primeras aportan.

Qué son las frutas y verduras ecológicas

Las frutas y verduras constituyen la base de la dieta Mediterránea. Suelen tener un valor calórico bajo porque su componente principal es el agua, y además son alimentos ricos en fibra, minerales y vitaminas necesarias para llevar una vida sana y prevenir la aparición de enfermedades.

Todas estas propiedades nutricionales se encuentran tanto en las frutas y verduras ecológicas como en las de cultivos tradicionales. Entonces, ¿por qué unas se denominan ecológicas y otras no?

Las frutas y verduras ecológicas prodecen de un tipo de agricultura que se diferencia de la tradicional en los métodos de explotación, ya que son más respetuosos con el medio ambiente.

Se trata de una agricultura menos extensiva, en la que no se utilizan elementos químicos si no que se llevan a cabo técnicas integradas en el sistema agrario que contribuyen a preservar las especies y variedades autóctonas y la diversidad biológica, tanto agrícola como silvestre.

Por todo ello, se deduce que la agricultura ecológica, y los productos obtenidos de ella, son más saludables para el consumidor y menos perjudiciales para el medio ambiente.

Beneficios del consumo ecológico

Como comentábamos al principio, el consumo de frutas y verduras ecológicas no solo tiene beneficios para la salud si no que afecta a toda la cadena de producción y al impacto que esta genera al medio ambiente. A continuación veremos con más detalle cada uno de esos beneficios y también veremos cuáles son los inconvenientes que tienen.

Son más saludables

Los alimentos procedentes de la agricultura ecológica son asimilados correctamente por el organismo, sin alterar las funciones metabólicas. Esto es debido a que no continen pesticidas y tampoco organismos modificados genéticamente.

La agricultura convencional utiliza centenares de pesticidas químicos como algo habitual para evitar plagas, el control de hierbas, gérmenes, etc. Esto provoca que aparezcan restos de estas sustancias en los alimentos. Además, el uso de pesticidas no solo es perjudicial para quien los ingiere, sino también para el trabajador agrícola, especialmente en países en los que su uso no está regulado y para el medio ambiente.

En el cultivo ecológico tampoco se permiten organismos genéticamente modificados, pues esto hace que existan grandes extensiones de un mismo cultivo. Sin embargo, lo que se pretende es conservar la variedad genética de las especies y la riqueza de los paisajes.

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